29 de enero de 2009

TEXTO URGENTE PARA CAMILO.

Escribo esto con una urgencia que nunca antes había sentido. Me acabo de enterar de que nació Camilo, el primer hijo de mis amigos Ivana y Fernando y yo, estoy acá iluminado por la pantalla de una computadora dispuesto a tropezarme con las teclas hasta que salga todo lo que y siento y pienso en un momento tan irrepetible como éste.

Cuando los veo a ellos, que viven desde hace poco frente a la casa de mi mamá, termino de entender una idea que persigo desde hace tiempo, y es que no existe nada que valga la pena que esté más allá del radio de la esquina de la casa de uno (y ojo que ellos viven en una esquina).
Es decir, durante mucho tiempo pensé que era importante hacer viajes o ver el mundo y ahora, que el tesoro está en la esquina.
Bueno, la sensación que tengo cuando los veo regando las plantas, o volviendo de trabajar, o pintando una puerta antigua es que ellos lo supieron desde siempre y, como son generosos, me lo enseñaron.
Estoy tratando de aclarar mis ideas (este no es un texto cualquiera). Estoy borrando mucho y volviendo a escribir con el anular apoyado en el backspace casi todo el tiempo.

Pasando en limpio: no estoy diciendo que sea solo la casita y el barrio. La cuestión es construir desde ahí una posición frente al mundo. Cualquier idiota puede traer una persona a esta vida; pero para ellos, hacerlo es una forma de plantarse frente a un mundo injusto, el producto de un amor de más de diez años. Es decir: El destino es cruel pero nosotoros podemos enfrentarlo y, quién te dice, ganarle. Suponer un futuro. En definitiva, hacer política. Tener un hijo es una manera de hacer política.

La otra forma de construir el espacio es con el arte: ella es artista plástica y él es músico. Y yo, que conozco bien los acordes de él y también los colores de ella, ahora pienso en el MI séptima que anuncia al FA mayor, al DO, al La menor y que parece que la canción no va a parar y el color turquesa que acompañará esa voz de niño hasta la voz de adulto de algún día.

Si dijera que los quiero mucho estaría diciendo algo evidente, y si dijera que los voy a querer siempre, una obviedad . Entonces sólo voy a decir que quisiera estar ahora con ustedes, verlo a Camilo abrir los ojos con el sol de enero y sentir ese rumor de infancia que ya flota por la calle Catalina Badaraco.

Un abrazo y perdón por la desprolijidad, es que estoy nervioso.
Pablo.
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20 de enero de 2009

HOY: NO CULPEN A LA LLUVIA


Desde Nueva York (2006)

Hola Aye:

Te voy a escribir las pocas ideas que se salvaron de la lluvia en estos primeros días.
Salimos el sábado y mientras nos revisaban el equipaje de mano, delante nuestro en la cola lo vimos al director Juan Jose Campanella, que viajaba en el mismo avión. Si este fuese un texto de ficción, diría que su bolsito iba lleno de sueños. Pero no, le encontraron una cremita y se la hicieron tirar. Pobre Campanella.
Casi no tuvimos tiempo de pasear. Estamos muy lejos de Manhattan y sólo dimos una vuelta a pie el domingo. La ciudad te avasalla por el tamaño de los edificios, los carteles, las luces. Te diría que es casi ofensiva.
En el torneo, encontramos una división del trabajo como para complementarnos a la perfección, teniendo en cuenta la obsesividad de mi compañero: Diego arregla notas, coordina los duplex, envía los feeds, busca datos. y yo, estoy bien atento por si para la lluvia. Es increíble, pero Diego le avisa al despertador que son las siete de la mañana. Yo lo vi, te lo juro.
En fin, estoy muy cansado porque hacemos jornadas de 16 horas aproximadamente. Supongo que cada vez voy a escribir menos. Pero no culpemos a la lluvia, ni a la playa, ni a la noche.
Como ya sabés, soy otro de los argentinos eliminados en tercera ronda del US Open, sin embargo, me dejaron quedarme hasta el jueves, asi que hoy por primera vez pude salir a pasear. Llovió casi todo el dia, asi que mucho no pude hacer, pero caminé tanto que terminé más cansado que si hubiese trabajado. Fui al World Trade Center a ver el agujero impresionante que dejaron las Torres y te da escalofríos imaginar la situación en ese lugar donde pasó.
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En el paseo,
fui por la calle Brodway, empecé preguntando por ipods, y terminé comprando dos discos de vinilo en un sótano: 3 dólares cada uno, Sargent Peppers por tres dólares!!!!, estos yanquis no entienden nada.
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Y hablando de tecnología, las credenciales que nos dieron en el torneo tienen un sistema de código de barras que te leen con un rayo láser en cada uno de los accesos, como si uno fuese un paquete de yerba en el supermercado.
Pensalo así: si cruzás dos metros una puerta porque no tenés buena señal en el celular, y querés volver a entrar, te escanean otra vez. Y así todos los días. Me pregunto qué daño me traerá más adelante haberle puesto el pecho a tantos rayos laser.
A lo largo de estos días forjamos amistades entrañables. A la noche vamos a tomar cerveza con Luis Alfredo Alvarez. Y el otro día fuimos a comer con Frana, Maller y varios perdistas más, y una mina de la mesa de al lado se desplomó. Pensamos que se había muerto. Llamaron al 911 y los bomberos tardaron 7 minutos (los contamos).
Sergio Madoery inició la ronda de humor negro "espero que, como mínimo, no nos cobren la cena". Frana le subió la apuesta "a mí me molesta que con la mina ahí tirada, no puede pasar el mozo con la comida". Nos tuvimos que correr para que se la llevara en camilla y nos regalaron una vuelta de bebidas por el mal momento que tuvimos que pasar.
Pude reconocer muchos lugares por las películas. Parece que todo fuese una escenografía. La noche es igual que el día por la intensidad de la luz de los carteles publicitarios. Sale humo de las alcantarillas, pasan negros con grabadores, árabes manejan taxis enormes y amarillos, pasan tipos apurados con sobretodo y cruzan la calle a punto de ser atropellados. Pasan los bomberos para algún lado cada 5 minutos. Es una ciudad teatral.
Me despido, nos vemos allá!
Pablo.
Gracias Ayelén por haber recuperado todos estos recuerdos.

19 de enero de 2009

TIERRA DE CACTUS, LA PELÍCULA

video
Como iba solo, compré una camarita para registrar algunas cosas y después aprendí a editar para hacer este video.
Está dividido en tres partes: La primera es para los paisajes, la segunda es sobre la gente del lugar y la tercera es como un reality conmigo aprendiendo a tocar el charango en vivo.
Lo compré en Purmamarca, y como estaba el precio inflado para los turistas le pedí que me lo cobrara más barato. Entonces el muchacho me citó en un lugar neutral, fuera del locar, a las cuatro de la tarde agregándole una pizca de clandestinidad al asunto. (no me dijo que fuera solo, pero en un contexto como ese, me parecía una obviedad).
Cuando fui, el muchacho me estaba esperando con el Charango, y un papel donde se tomó la libertad de anotarme los acordes.
Le dije Gracias, le prometí que lo iba a ver tocar esa noche en una peña y cuando me iba, me chistó, me di vuelta y me dijo "¿Sabés tocar el carnavalito?... No, contesté. Resolpló con gesto paternal y me dijo "Vení para acá", y me enseñó el carnavalito.

18 de enero de 2009

HOY: TIERRA DE CACTUS

Más lecturas de verano (desde Tilcara, 2005). Y agrego un videito que hice con las imágenes que tomé allá con mi cámara.
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Hola Má!:
Te cuento que estoy en Tilcara, Jujuy, y que en esta maravillosa excursión con más subidas que bajadas, el otro día me empañó la tarde un accidente: resbalé en el borde de un dique y me lastimé fuerte la rodilla. Por suerte, la cámara, que estaba adentro de la mochila -- que también fue al agua -- no se hizo nada. Más allá de ese episodio, no tuve mayores problemas en éstos, los burdos dominios de la naturaleza.

Mañana sigo camino hacia el norte, pero el martes vuelvo porque reservé una entrada para ver tocar a Ricardo Vilca, que en Buenos Aires se hizo famoso porque Divididos toca un tema suyo. A esta altura del año pasado yo estaba haciéndo cálculos para ir a ver a Bob Dylan. Pero no es tan distinto: La diferecia es que Dylan en España me cobró 60 euros. Y Vilca en Tilcara, 6 pesos.
Hay una anécdota que cuenta que a este viejo lo vinieron a buscar para tocar en Europa, unos empresarios le ofrecieron algunas funciones en Suecia. Y su respuesta fue... ¿Suecia?.....--suspira--... imposible, demasiado lejos de Humahuaca. Un grande.

La paz que hay en este lugar es llamativa, ni siquiera los perros ladran. Te ven pasar, y algunos ni siquiera te ven pasar. En Salta -la linda- estuve dos días, pero el clima no me acompañó. Hoy estuve un rato por segunda vez en Salta -la linda-, haciendo una combinación de micros. Y cuando vuelva a casa tal vez pase por ahí de nuevo, para tomar el micro a Buenos Aires. Me refiero, claro, a Salta -la linda-.
Acá en Jujuy el sol no me perdonó, estoy luciendo un tono morado tirando a fucsia en la cara. Agudizándose lo morado hacia la nariz. Los brazos, parencen dos palitos de la selva, rosa de un lado y blanco del otro. Un asco.
Hoy domingo 24 de octubre, estoy eximido de la obligación de votar, no sé si por estar a más de 500 kilómetros de mi mesa, o por estar a más de 2500 metros de altura. Lo segundo es más meritorio que lo primero, desde ya.
La sensación de la altura es similar a la de estar un rato cabeza abajo, y en un momento (pasando los 4 mil metros) es como si te estuvieran inflando una piñata adentro de la cabeza. Tuve que mascar hojas de coca para la noble y entendible causa de que no me explotara la cabeza. Y de paso, sumergirme en la experiencia psicodélica.

El colectivo que me llevó a Iruya por los caminos de piedras tenía una bocina de tren, igual que si fuera una locomotora, porque en las curvas de los caminos de cornisa hay que tocar fuerte por si viene alguien de frente. Con un aguante admirable, contuve el impulso de turista pelotudo de pedirle al chofer que me dejara tirar de la correa. Después, claro, me arrepentí.

Te mando un beso, vuelvo la semana que viene.
PD: acá, Remis, se escribe con doble S.
PD2: Mañana me voy a Humauaca, a ver si es cierta esa historia de la vaca que un día quiso ir a la escuela.

Pablo.

17 de enero de 2009

QUEMÁ ESAS CARTAS

Antes de tener este blog yo escribía cosas parecidas, sobre todo mails o crónicas de viaje. La mayoría son mails y algunos de ellos, los que pude recuperar, los voy a ir poniendo para cumplir con la premisa de sostener este blog y porque es más fácil que escribir cosas nuevas. Ojalá les gusten.

HOY: GENTE QUE NUNCA ANTES SE HABÍA MUERTO (Desde España, 1999)

Hola Má:

Abandoné Galicia el último sábado. La región esta está envejecida y uno de los principales problemas que afronta el estado es la baja tasa de natalidad. Algunos creen que ésto terminará por convertir a la zona en un estupendo parque natural con más vacas y árboles que gente. De manera algo más torpe, hablando de esto, un gallego reflexionó que "se está muriendo gente que nunca antes había muerto" (¿?).
La otra noche, un hombre de por aquí me invitó a ver a Víctor Jara, que actuaba aquí en el pueblo. Le dije que no podía ser, pero insistió, y le tuve que contar que a Víctor Jara lo mataron hace más de 30 años, la respuesta fue "Hombre!, pues entonces no será Victor Jara".

En los días anteriores, asistí a una fiesta regional muy parecida a la del comienzo de la película "Luna de Avellaneda". Mi primo era amigo del que manejaba los autitos chocadores (que acá se llaman "cochitos de choque") y nos regaló fichas para subir, luego de contarnos todos los secretos de los cochitos de choque, que le prometí no divulgar. Nos regaló fichas equivalentes a 14 euros pero era inapropiado cambiarlo por la plata, aunque se me ocurrió.

Estos cochitos son bastante más violentos que en Argentina. Para que te des una idea, al que yo me subí tenía una mancha de sangre en la trompa, te lo juro!.
Andando después de tanto tiempo, me di cuenta de que nunca supe jugar con los autitos chocadores. Siempre tratando de dar vueltas sin chocar a nadie, ni que me choquen a mí. En fin, esto es todo, la semana que viene escribo otra vez!!.

Los quiero mucho, saludos a todos!
Pablo.
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13 de enero de 2009

ONCE METAS RAZONABLES PARA 2009















UNO.
Que no me duela la columna.
DOS. Cambiar mi billetera por otra que no se deshaga cuando la abro.
TRES. Ser un poco más hijo de puta.
CUATRO. Caminar unas cuadras por día.
CINCO. Hacer un blog de música y escribir un libro sobre el
Ministro Carranza con la chica de este otro blog.
SEIS. Aprender a cantar "Soledad, Jujuy 1941", pero bien.
SIETE. Que cuando alguien me pregunte una calle, saber indicarle.
OCHO. Comenzar una guerra a muerte y sin tregua contra la caspa.
NUEVE. Sostener este blog.
DIEZ. Leer Rayuela pero en forma de rayuela.
ONCE. Comprarme zapatillas.

-Foto con deseo: Cecilia Camporeale © 2009.

9 de enero de 2009

PEREZ ESQUIVEL + FALCON VERDE =

Juro que me pareció ver a Pérez Esquivel conduciendo un Falcon verde, cruzando el puente Barcala de Ituzaingó.
Me quedé helado por la significación que podía tener este hecho: el Premio Nobel de la Paz argentino conduciendo, lo más campante, a un ícono de la desaparición forzada de personas.

Después pensé que no podía ser, pero que esa visión, imaginada o no, se parecía un poco a la política de derechos humanos de este gobierno: de mantener la desigualdad pero recordando con museos a los que lucharon por combatirla.
Es cierto que la cara de Pérez Esquivel se parece a la de muchos, basta con ponerle un par de anteojos grandes a un tipo grande pelado y con pelo largo. Pero yo lo crucé de frente con el auto y era demasiado parecido para ser otro. Tal vez un hermano gemelo que piensa distinto.

También me acordé de los edificios de Puerto Madero, donde están las elites más elitistas que existen y las calles se llaman "Azucena Villaflor" y "Alicia Moreau de Justo", ahí como un lavando un poquito las culpas.
En fin, después no sabía si poner esto en el blog o ir al médico.
Todavía me dura el asombro porque me parece que era Pérez Esquivel, estoy casi seguro...

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Agradecimiento al joven Nahuel Alejandro que me ayudó con su mano diestra para el photoshop.